¡Felicidades: terminaste con tus brackets o alineadores! Ahora viene la parte que protege tu inversión: tu retenedor. Los dientes tienden a regresar a su posición anterior, sobre todo durante el primer año.

Úsalo según las indicaciones

La mayoría de los pacientes usa el retenedor todo el día los primeros meses y luego solo por la noche. Tu ortodoncista te dará un calendario, y “todas las noches, para siempre” es la regla más fácil de recordar.

Límpialo todos los días

  • Enjuágalo con agua fría cada vez que te lo quites.
  • Cepíllalo suavemente con un cepillo blando y jabón neutro sin aroma; no uses pasta dental porque raya.
  • Remójalo una vez a la semana en un limpiador para retenedores.
  • Nunca uses agua caliente: puede deformar el plástico.

Guárdalo bien

La mayoría de los retenedores perdidos terminan envueltos en una servilleta en la bandeja del almuerzo. Usa siempre el estuche, mantenlo lejos de las mascotas (¡a los perros les encantan!) y nunca lo dejes en un auto caliente.

Un retenedor es el seguro más barato que comprarás para tu sonrisa.

Si aprieta o se rompe

Sentirlo un poco apretado significa que está funcionando. Si ya no te queda, se agrieta o se pierde, llama a tu clínica de inmediato: podemos escanearte y reemplazarlo rápido, muchas veces sin visita presencial.